Antes de firmar un finiquito bajo presión, cuando duda de si las horas extra están bien computadas, o si la carta de despido no detalla los motivos con claridad. También es útil para empresas que quieren verificar que su documentación resiste un posible conflicto.
Un informe sin tecnicismos innecesarios que indica qué conceptos pueden reclamarse, qué plazos corren y si conviene ir directamente al SMAC o explorar otras vías. No sustituye un juicio, pero evita presentar reclamaciones inviables.